En el corazón de Caleta del Sebo, la pequeña capital de La Graciosa, se encuentra este rincón emblemático donde tradición y sabor se funden con la brisa marina: el Bar Restaurante Enriqueta. Más que un restaurante, es una casa de comidas con alma isleña, heredera de una historia de hospitalidad y esfuerzo que ha marcado a generaciones de gracioseros y visitantes.
Su fundadora, Enriqueta Romero Betancort, una mujer visionaria y trabajadora incansable, levantó este proyecto a base de sencillez y cariño. Lo que comenzó como un gesto de generosidad hacia unos turistas varados en la isla se convirtió con los años en una institución local. Hoy, bajo la dirección de Francis, la esencia de “cocina de siempre” sigue intacta, pero con toques actuales que sorprenden al paladar